Cristina G.

14.08.2018

A Cristina la conocí de casualidad, su novio, Iván, coincidió trabajando con mi novio un par de meses en un pueblo de Vizcaya. Ella estudió diseño y estaba haciendo un master, congeniamos a la primera. Necesitaba representar sus diseños para mostrarlos en el proyecto final del máster y le presté mi ayuda. En un par de tardes hicimos estas maravillas que no serían posibles sin los diseños de sus patrones y mis archivos de 3d preparados.