Honey, I´m home!

19.10.2020

Un año después vuelvo a escribir una entrada del blog, vaya 2020... Sin entrar en detalles de lo que todos estamos viviendo y viendo en todo el mundo y en nuestros entornos, voy a hablar de lo que me concierne, que es el interiorismo, el diseño o la organización. En este caso vamos a ver cómo organizar la ropa ahora que estamos y estaremos más tiempo en casa. 

Por un lado tenemos nuestra ropa y por otro la de nuestra casa. Porque si, nuestro hogar también tiene sus trapitos. 

Voy a empezar con nuestra ropa, la organización y el orden. Estaba hace un rato teniendo una lavadora y mientras perchaba un jersey que me he estado poniendo esta semana para dormir, me he dado cuenta de que sería una buenísima idea tener mejor organizados los pijamas y la ropa de estar en casa. Así que me he dedicado a pensar que al cambiar las sábanas cada semana y cambiar los pijamas y las toallas, la ropa de estar en casa también la debería cambiar en este día que me he marcado. 

Yo he establecido este día en el domingo. Ese día aprovecho a cambiar sábanas, toallas y trapos, pijamas y ahora también la ropa de estar en casa. Es un día que puede ser muy productivo si incluímos este tipo de tareas rutinarias o que puede ser un día completamente perdido si nos lo pasamos delante de la tele. 

También aprovecho este día para hacer mi rutina semanal de belleza y no es que vaya de presumida, pero si no tengo un día fijo en el calendario para este tipo de quehaceres, al contrario, se me olvidan y me puedo llevar un mes sin echarme mascarilla en el pelo. Y es precisamente por esto mismo es por lo que me fijé un día en concreto, por la mascarilla del pelo. Mascarillas, exfoliantes, cortar uñas, retocar cejas, depilaciones varias... un pequeño aseo semanal a todo este mantenimiento que tenemos que hacernos para estar decentes y presentables, aunque estemos en casa.

Pues bien, todo este rollo es para contar que se me ha ocurrido, después de darle muchas vueltas a lo de los pijamas que deberíamos tener unos 4 pijamas por estación, bien organizados y en su cajón. Lo mismo con la ropa de estar en casa. Otro número bastante más elevado para la ropa interior. También dependerá mucho de la zona en la que vivamos, no es lo mismo un otoño en el sur que en el norte. En el norte, un pijama de otoño será casi como el de invierno andaluz. Por lo que al final tendríamos 16 pijamas y 16 conjuntos de ropa para estar en casa. 

En verano lo normal es tener un pijama corto o camisón, sin mangas y lo más fresquito posible. Pues si tenemos 4, teniendo en cuenta que los meses de verano son junio, julio y agosto, usaremos ese pijama 3 semanas al año, una cifra más que aceptable para que nuestro pijama nos dure muchos años. Algo que además de organizado, es sostenible. Elegiremos mejor nuestras prendas, compraremos menos y estarán más pensadas y acorde a nuestros gustos. 

Teniendo esta premisa en cuenta, es muy fácil organizar el resto de la ropa, entender cómo funcionan los armarios cápsula y adaptarlos a nuestras necesidades. Si toda la ropa que tenemos juega con la misma gama o tonos de colores, se podrá combinar toda entre sí y generar múltiples conjuntos con 4 prendas mal contadas. La imaginación aquí tiene un papel importante. 

Me encantaría abrir el cajón de los pijamas y ver por un lado los cuatro pijamas de verano, los de otoño con su jersey a juego, los de invierno con una sudadera calentita y los de primavera ya de manga larga y manga corta pero sin nada más. 

En los próximos meses posiblemente cambie de vivienda y pueda contar con una habitación destinada a vestidor por lo que será posible pensar toda la ropa antes de guardarla en su nuevo lugar. Prometo un buen proyecto de detalle para organizar armarios. 

En la próxima entrada, hablaremos de la ropa de casa